 El periodista polaco Kapuscinski es, que duda cabe, una referencia. Autor de los conocidos libros Ébano, El Sha, La guerra del fútbol, etc., fue Premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades en el 2003. El libro que nos ocupa, El mundo de hoy, es un collage de textos suyos recopilados por Agata Orzeszek.
Al ser un collage de textos más que un relato continuo, a veces produce un cierto cansancio. Algunos temas se quedan muy cortos, otros parecen tratados con cierta superficialidad y en general el lector tiene la sensación de ir a saltos. Pero frente a estos defectos, el libro tiene, cómo no, virtudes evidentes.
La primera, la propia autoridad periodística de Kapuscinski. Este hombre, fallecido recientemente, era un reportero de los que ya no quedan. Alguien a quién le gustaba ir a los sitios, compartir la historia con la gente, especialmente con la de a pie y que nunca aceptó, por ejemplo, contar guerras desde la sala de prensa de algún Estado Mayor, como parece que últimamente nos la cuentan.
El libro, pues, nos regala esa visión profesional, es decir desapasionada pero no neutral, cercana y detallista de un muy buen periodista.
Una segunda virtud residiría en el tratamiento que hace de la problemática del Tercer Mundo, en cuanto que parte enferma, pero inseparable, de la actual global "familia humana".
A todos los que piensen que el mundo actual no puede entenderse desde Europa sin una mirada muy comprensiva hacia los otros, este libro les va a complacer.
Echo en falta, sin embargo, algún comentario de Kapuscinski sobre el debate que hay hoy acerca de la multiculturalidad, alguna argumentación algo más profunda sobre los conflictos que se derivan del contacto de dos culturas como la actual "occidental" -estado laico, carácter privado de la religión- y la del Islam-religión y estado son la misma cosa-. Lo llega a apuntar, pero no entra al trapo. |