 Éste es un libro imprescindible, por varias razones. Una de ellas, aunque no la más importante, porque Zweig es un gran escritor, un hombre que tiene una prosa concisa y amena, con una enorme capacidad de contextualización histórica y política. Gran biógrafo (Erasmus de Rotterdam, Maria Estuardo, Maria Antonieta, Balzac...), escribe en "El mundo de ayer" una excelente autobiografía, en la que omite todos los detalles superficiales para centrarse en lo trascendente y narrarnos a través suyo la historia de Europa entre el final del siglo XIX y el inicio de la Segunda Guerra Mundial, una etapa que necesitamos conocer porque de ella aprendemos una buena parte de lo que somos.
Otra razón, y ésta sí la considero definitiva, se desprende de esto último. Zweig nos conduce a través de su autobiografía a reflexiones absolutamente útiles para hoy: la idea misma y necesaria de Europa, la barbarie de la guerra y la importancia del pacifismo como filosofía, la manera en que los pueblos se vuelcan hacia posiciones irracionales en momentos históricos con una sorprendente rapidez, el papel de la política, de los intelectuales...
Hay otra razón: "El mundo de ayer. Memorias de un europeo" está editada en El Acantilado, que es a mi modo de ver una de las mejores editoriales actuales. Estupenda la traducción de Joan Fontcuberta y Ágata Orzeszek.
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