 Robert Altman era un director controvertido, capaz de aburrir y de enamorar con sus películas, generalmente corales, lo que constituía ya una de sus principales señas de identidad. El autor de Gosford Park, Prête a porter, The player, Nashville, Mash... firma en El último show ( A prairie home companion) su último trabajo, ya que falleció pocos días después de haber terminado el montaje, exactamente el 20-N del año pasado.
A mí esta película es de las que me han gustado. Perfectamente ambientada, Altman reúne un espléndido elenco de actores para contar la historia de un show de la radio en directo que pone en antena su última edición al haber sido vendido el teatro en que se celebra con fines inmobiliarios.
No hay en esta film ninguna originalidad, pero sí maestría en la narración y una magnífica dirección de actores. Vayan ustedes y disfruten con las actuaciones de Meryl Streep, Lily Tomlin, John Reilly, Woody Harrelson y otros más. No tienen porque ser unos fans de la música country para pasárselo bien con esta historia e, incluso, muy bien con alguno de los números como aquél en que Reilly y Harrelson, convertidos en el dúo Dusty y Lefty, interpretan una canción cuya letra es una serie de chistes algunos escatológicos, otros simplones, pero con un efecto cómico bien logrado. |