 ¿Qué tienen en común un viajante que consume productos y servicios allí donde va - aeropuertos, hoteles, etcétera- para sentirse como en casa, con un caprichoso que alquila objetos de lujo para saber qué se siente con ellos y con un mileurista que, debido a la necesidad, alquila cosas que no puede comprar pero que quiere disfrutar?
Aún extendiendo un tanto la idea, todos ellos son transumers: una nueva denominación de consumidores que, ante todo, como señala Gerard Costa, profesor de marketing de la escuela de negocios Esade-Ramon Llull de Barcelona "son personas que quieren vivir experiencias más que poseer bienes físicos".
El término, acuñado por la agencia de tendencias holandesa Trendwatching y que comienza a estar presente en los estudios de mercado en España, hace referencia "a un nuevo patrón de comportamiento en el consumo; ya se trate de personas de alta capacidad adquisitiva como jóvenes que cobran poco", precisa Costa.
Y añade que se trata de personas con una cierta concepción hedonista de la vida, de entre 25 y hasta 40 años, que han decidido no atesorar, sino vivir desde la perspectiva de que "lo que me preocupa es vivir ahora, el presente, y ya veremos lo que pasa de aquí a diez años". |