En los últimos años el mercado inmobiliario de la vivienda
se ha mantenido muy activo. Para muchos se ha convertido objeto de
inversión y fuente de ingresos. Esta potente actividad podría
relacionarse sólo con las grandes ciudades, pero lo cierto es que las
capitales de provincia medianas y pequeñas son las que han experimentado
los mayores crecimientos del mercado inmobiliario según confirma el
Boletín de Mercado de la Sociedad de Tasación. Aún así, en su
conjunto, el incremento del precio medio de la vivienda española se
sitúa en el 10,7% por debajo del 13,8% que experimentó el mercado en el
2004, según afirma en las conclusiones el informe de tasadores. Unas
conclusiones que avala el Informe Tecnocasa , que añade que los pisos
usados tardan una media de 83 días en venderse, quince más que hace un
año. La buena situación económica reforzada por unos tipos de interés
bajos y un IPC relativamente estable, dan seguridad y fomentan la
demanda inmobiliaria contribuyendo al alza de los precios. Precios que
tiene un mercado asegurado y que generan corrupción. Esta es una de las
conclusiones del informe del Observatorio de la Vivienda creado por el
Consejo General de Notariado y el despacho de abogados Garrigues. El
estudio también critica la falta de transparencia y de estadísticas
fiables de transacciones en el mercado inmobiliario. Unas conclusiones
que no han gustado a la Asociación de Promotores Inmobiliarios de Madrid
(ASPRIMA), que asegura que quien debe decir algo respecto a las
acusaciones vertidas es la propia administración pública. Por su
parte, el nuevo Ministerio de la Vivienda ha mostrado propósitos por
unificar las información disponible procedente de tasadores,
registradores y notarios y ha iniciado una reforma de las obsoletas y
viejas estadísticas del sector. En la actualidad, resulta bastante
complejo conocer cuántas transacciones se hacen en el mercado
inmobiliario al año y cuáles son sus características.