Hemos asistido, con espectación, a las tribulaciones del Partido Popular para intentar, con su recien finalizado Congreso, transmitir a la sociedad la sensación de que se han centrado, que se van a portar bién, que van a hacer oposición seria y ganarán las próximas elecciones. Es importante este propósito de enmienda al igual que tener una oposición ,seria y rigurosa ,que controle al Gobierno y a la vez ofrezca alternativas creibles a los ciudadanos, es la esencia de la democrácia.
En la sociedad actual, tan mediática, se valora mucho el envoltorio y ciertamente el Partido Popular ha cuidado los detalles estéticos de su Congreso, aunque los desplantes del Sr. Aznar, pasando de saludar al lider reconstruido, el discurso de despedida del Sr. Acebes, que aún no se ha enterado de lo que pasó el 11 de Marzo, las escaramuzas de Doña Esperanza, y el vivo sin vivir en mi del Sr.Ruiz Gallardón, entre otras interioridades, no han ayudado mucho a generar la confianza de que la batalla interna por el poder en el seno del PP se pueda dar por concluida. Creo que continuará y además no dejará de arreciar el fuego amigo de la impagable cadena COPE.
Pero si nos adentramos en los contenidos observamos algo sorprendente en política. Se ha hecho un análisis de lo que quiere la sociedad española de manera mayoritaria, es decir, más libertades individuales, menos catecismos de obligado cumplimiento, más equilibrio territorial con justicia y equidad, más estado del bienestar, más progreso económico, menos ruido y bronca parlamentaria, más compromiso y menos demagogia en la lucha contra el terrorismo, más respeto a las sensibilidades autonómicas ,a sus instituciones de autogobierno y a sus estatutos de autonomía. Y con todo esto se formula un programa político, made in Arriola ,y voila, listos para ganar los votos que faltan para llegar al soñado gobierno de España.
Creo que la realidad va a ser más exigente que las buenas intenciones, para empezar se deberia retirar el recurso de inconstitucionalidad del Estatuto de Catalunya, pactar con urgencia la remodelación del Tribunal Constitucional, rehacer el dialógo en materia antiterrorista, participar proactivamente en el desarrollo federal de Espanya y actuar con la lealtad debida en los foros internacionales.
El Sr. Rajoy, el Sr. Aznar y sus circunstancias ¿podrán hacer todo esto?, sin perder el apoyo de una parte importante de sus votantes. Dificíl ejercicio de funambulismo el que tienen por delante. Pero de entrada se valoran las buenas intenciónes, rectificar es de sabios, veamos que nos deparan las actuaciones concretas.