La vuelta al “cole” es un punto de inflexión. En las pasadas vacaciones mucho pan, aunque con un poco menos de unte para ir preparando la crisis, y bastante circo, incluido el olímpico. En el regreso a lo cotidiano continuamos con el “show”, y al pan le seguiremos quitando unte, por lo que vamos a ir olvidando las alegrías.
La crisis, aunque real, jadeada por algunos comunicadores y por la oposición, parece un tsunami que puede destrozarlo todo. Sin embargo, como dice el ministro de economía, Pedro Solbes, algo bueno debe de haber para acabar con los crecimientos económicos desmesurados en sectores que generaban productos que estaban lejanos a nuestros bolsillos.
Entre la subida de precios y las restricciones del crédito, y el incremento del número de parados, como se dice vulgarmente, “se está montando gorda”.
A partir de ahora todos quieren dar “soluciones” basadas en consejos de actuaciones públicas, fiscalidad, regulación, simetría, reducciones, congelaciones, incentivos, y otras palabras que se buscan en el diccionario para debatir y hablar, pero, en la mayoría de los casos, sin tomar decisiones. Aunque parece ser que el Partido Popular ha decidido sentarse a la puerta y esperar a que el cadáver se pudra. Sin embargo, es posible que el cadáver sólo esté aletargado, y que con esta espera, se puede coger una insolación de fatales consecuencias.
Volveremos a comunicarnos cada semana. Feliz regreso a nuestra realidad.
Veremos qué pasa.