Hay quien tiene dudas sobre si debe aplicarse la palabra crisis para definir la actual recesión, pero lo que es cierto es que los índices económicos detectan una realidad, y que alguna decisión habrá que tomar al respecto.
Ante esta situación tanto el PSOE como el PP no se ponen de acuerdo sobre las medidas que se deben y se pueden tomar para paliar, en lo posible, la tormenta que parece que se avecina. Parece lógica una moderación en los gastos del Estado. A este respecto parece una cuestión clave las declaraciones de altos cargos del ejecutivo, incluidas las del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, en las que resaltan que la falta de acuerdos es consecuencia de que las propuestas de la oposición recortan drásticamente los gastos de carácter social. El PP mantiene un silencio sospechoso ¿De verdad proponen recortar los gastos en aquellas partidas que benefician a los más desfavorecidos? No me lo puedo creer, pero de ser así, estoy de acuerdo con aquel militante que dijo que el Sr. Rajoy era una máquina de perder elecciones. Y en caso contrario tenía que haberse lanzado a la yugular del Gobierno por manipular y posteriormente aclarar donde se deberían recortar gastos.
Si hacemos una ojeada a los Presupuestos Generales del Estado, de las Autonomías y los Ayuntamientos, incluidas las Diputaciones, encontraremos tantas partidas donde recortar sin necesidad de afectar a los que más lo necesitan, que hasta se nos mellaría las tijeras. El Govern de Catalunya lo ha valorado en un 25%. Todavía parece poco, pero por algo hay que empezar.