Después del Congreso del PP, hay muchos que hemos respirado una bocanada de aire que hacía tiempo que entendíamos que estaba algo contaminado.
La derecha pura había ocupado el fondo y las formas de un partido que en su momento se había definido e incluso actuado como un partido centrista.
Menos mal.
A partir de ahora los hechos nos dirán si el camino elegido es el correcto.
Rajoy ha liderado una armonización, que no una invención, favoreciendo la movilidad al centro, y así seducir a muchos compromisarios que pueden jugar un importante papel, para convertir al PP en alternativa con serias posibilidades de gobernar.
Si este congreso ha ido precedido de importantes escaramuzas, muchas de ellas han sido para defender parcelas de poder, y el que dio la alternativa al centro fue Aznar, después de su discurso que marcó claramente que hay muchos que desean estar en la derecha política.
¿Por qué no forman éstos un partido a parte?
Desde mi punto de vista: ojalá.