Ante todo, agradecer a los participantes que han contribuido con sus comentarios a enriquecer mi anterior blog sobre las balanzas fiscales.
El nivel de participación demuestra el interés que despierta este asunto. De hecho, está al rojo vivo, no sólo por los debates que se generan a través de blogs y artículos de prensa, sino porque el propio presidente del Gobierno, en su discurso de investidura, anunció que, dentro de muy poco (unos dos meses) se van a publicar las balanzas fiscales para general conocimiento del respetable, utilizando la terminología taurina.
Algo hemos avanzado. Por lo menos se arrancan compromisos que luego veremos si se cumplen.
La respuesta de Zapatero a Duran Lleida no dejó contenta a mucha gente de su propio partido, ni de la oposición, ni de los que desean, mientras no se publiquen las balanzas, disponer de munición para acusar al gobierno de oscurantismo y expolio. Me consta que hay miedo de lo que saldrá.
Parece extraño que no se haya creado una comisión técnica para estudiar la metodología ante un tema tan complejo, para acotar las reglas del juego, y me huele un poco a chamusquina. Por lo que se deduce, la información puede venir descafeinada. No obstante, no nos pongamos la venda antes que la herida y digamos que es positivo como punto de partida.