Las elecciones del 9-M pusieron fin a una legislatura atípica en nuestra democracia. El PSOE ganó y el PP, tal como vaticinaban la mayoría de las encuestas, perdió las elecciones. Además de esta evidencia, estas elecciones han marcado un incremento de diputados en los dos partidos mayoritarios, en detrimento de los partidos nacionalistas, a la vez que los votantes de IU han votado útil, con la cabeza, en lugar de seguir el dictado ideológico y de su corazón.
Hay otros aspectos que son remarcables, y que iremos analizando y dando opinión, en los próximos blogs. Uno de ellos es el importante número de votos que ha alcanzado el PP, más de 10 millones, lo que les sitúa a una distancia del PSOE que obligará a Zapatero a mirar atrás constantemente, como un corredor que le sigue de cerca a otro, al que quiere alcanzar.
Otro dato que me ha producido sorpresa ha sido la barrida del PSC en Catalunya. ¡Menuda orgía de poder!. ¡Qué bien ha respondido su electorado al toque de silbato del equipo del Sr. Montilla, que ha salido muy fortalecido en este embite!. Por lo que el PSC será muy importante en la vida política española, y obligará especialmente al PP, si quiere un día llegar a ganar las elecciones, a hacer ejercicios espirituales, cuya principal temática sea, aunque no les guste, el tema catalán. El único grano que le puede reventar al Presidente de la Generalitat, es que ERC se plantee un día su continuidad en el Govern, lo que le puede dar al Sr. Montilla, algún que otro disgusto.
De momento, los socialistas a disfrutar de su éxito. El PP, deberá remodelar sus equipos, incluyendo algunas dimisiones, y a meditar sobre cómo se debe hacer oposición, y el resto de partidos a estudiar qué estrategia les puede llevar a romper el bipartidismo.
¡Vaya deberes que tienen que resolver!