Nuevamente existen movimientos en la sociedad catalana con el fin de crear un estado de ánimo positivo ante la avalancha de desconcierto y desaciertos que vive nuestro país en los últimos tiempos.
Debemos dar la bienvenida a la hoja de ruta de la asociación “AMIGOS DEL PAÍS”, liderada en este caso por Miquel Roca, uno de los políticos catalanes mejor valorados por su visión sobre el país y con ideas claras de como se debe estructurar la territorialidad del Estado.
Si bien estas y otras iniciativas son necesarias ante el pesimismo colectivo, también es cierto que deben de tener un planteamiento sin contaminaciones que luego las hacen fracasar.
Me refiero a que muchas de las iniciativas que últimamente han aparecido, han estado lideradas por personas cuyos planteamientos han tenido gran eco en los medios de comunicación, y que posteriormente han quedado aparcados. En el fondo cuando hablaban estaban mirando de reojo las reacciones que estos discursos producían en la clase política, ya que estaban pendientes en muchos casos de una subvención, contrato o prevenda, a las que últimamente nos tienen acostumbrados. Esta es una de las causas de su fracaso. Han intentado canalizar el sentimiento colectivo, pero a la hora de la verdad, han frenado su carrera simplemente por no disgustar al poder constituido.
La lectura de la hoja de ruta de “AMIGOS DEL PAÍS”, parece ser que ha tomado el camino correcto. Necesitamos una revitalización colectiva, proyectos compartidos y dar opiniones que puedan ser asumidas por toda la sociedad, y muy especialmente por la clase política.
Felicidades.