El Congreso de los Diputados aprobó la ley de reforma del Código Penal que afecta a los delitos de tráfico, con fuertes incrementos de las penas para aquellos conductores que infrinjan de manera escandalosa las normas de circulación, incluso llegando a castigarlas con penas de prisión.
Ésta era una ley ampliamente solicitada y respaldada por una sociedad que comprueba permanentemente como la temeridad de unos pocos, se está convirtiendo en la desgracia de mucha gente.
Lo que verdaderamente es incomprensible es el voto negativo del Partido Popular, que en este caso aplicó el NO permanente a cualquier propuesta, incluso las que están cargadas de lógica y razón, aunque sean mejorables. Este método de actuación, lo único que le puede traer al PP son disgustos electorales, sin embargo, parece ser que ésta es una decisión tomada e inamovible como estrategia del partido, y que no comparten muchos de sus posibles votantes.
Bueno. Allá ellos.