Algunos medios de comunicación se han hecho eco del incidente en el Aeropuerto del Prat al pasar el Sr. Durán i Lleida por el detector de metales, rutina obligada para todos los pasajeros. Al sonar ese pitido que nos hace pasar repetidamente por el arco, cada vez más desnudos hasta que deja de sonar, el Sr. Durán le dijo al guardia de seguridad una frase parecida a aquella famosa: “Oiga Ud., no sabe con quien está hablando”; pues a pesar de que el arco siga pitando, él consideró que debido a su cargo está exento de esta obligación.
El tema no tendría mayor importancia si no fuera porque el Ministro del Interior parece ser que ha informado a las fuerzas de seguridad del Estado de que los diputados y senadores no deben pasar por los arcos magnéticos de seguridad en los aeropuertos. Si esto es verdad ¡menudo error!. No porque sean sospechosos de subir a los aviones con elementos prohibidos, sino por el precedente de que los diputados y senadores sean distintos al resto de los mortales.
No iría mal que el Sr. Ministro del Interior aclarara este extremo, pero tengan en cuenta, Sres. Senadores, Diputados, y Sr. Ministro que los políticos están cada día más alejados de la población, y que noticias como esta dan un paso más en este alejamiento.