Cuando el viernes por la mañana, Luis del Rivero, presidente de Sacyr, anunció en un comunicado a la CNMV que estudiaba "diversas alternativas" sobre sus activos, es decir que tenía puesto a la venta el 20,1% que tiene en Repsol, un sudor frío recorrió los despachos más importantes del país: desde el de Isidre Fainé en la Caixa hasta el del propio presidente del Gobierno. Y levantó algo más que un cierto temblor, casi un terremoto, en el del presidente de la petrolera, Antoni Brufau.
Los teléfonos echaron humo y al final, Luis del Rivero, el hombre que hace apenas 20 años puso con unos socios 240.000 euros para montar la empresa que hoy es Sacyr, tuvo que salir a la opinión pública con el traje de bombero e intentar apagar el fuego que su débil situación financiera había propagado. Por la noche, el presidente de la constructora matizaba a los mercados que intentaría que vender antes que Repsol cualquiera de los otros activos de que disponía: Itínere, Testa o Valoriza.
Y es que si del Rivero vendiera finalmente su 20,1% de Repsol a un solo accionista, la Caixa con su algo más del 10% dejaría de ser el primer propietario de la empresa. Y ser el segundo, como en el deporte, es de las peores cosas que a uno le puede ocurrir. En una empresa cotizada significa generalmente pintar muy poco y estar a lo que designe el primero, que además asume normalmente la gestión en beneficio propio.
Pero, además... ¿quién podría ser el comprador interesado en la quinta parte de la compañía? Podrían ser fondos o... alguno de los rivales de Repsol: Total, BP... Mira por donde los problemas financieros de Repsol podrían acabar de golpe con la "españolidad" de una de nuestras más potentes multinacionales y dejando a la Caixa-Criteria al margen del poder de decisión que su más del 10% les otorga en estos momentos: entre otras cosas, para nombrar a su presidente, Antoni Brufau.
El caso es que desde ayer, Fainé y Nin tienen un problema más, y gordo, que añadir a los que les causan las promotoras inmobiliarias. Repsol, la joja de la corona de Criteria, puede dejar de estar en su órbita si finalmente del Rivero vende su parte y según quién sea el comprador. Zapatero y Sebastián han puesto el grito en el cielo.