Vuelta al trabajo y a preparar la nueva temporada. En la radio ya les anuncié que a partir del 1 de septiembre La plaza se emitirá por Onda Cero y no por Onda Rambla, como veníamos haciendo hasta ahora. El horario cambiará, pero ya les iremos dando más información y, por supuesto, mantendremos el podcast como sugiere Luis. Habrá más novedades, como también les anuncié, pero falta al menos una semana para que se las pueda confirmar. Sí les adelanto que se referirán al tema de Internet.
Leí el pasado domingo una interesante serie de artículos sobre la crisis en al diario El País (Gran marejada, Parálisis total, Inflación sin freno), en donde se expone la situación que atraviesan algunos de nuestros "colegas": Francia, Italia y el Reino Unido, por este orden. Y, aunque creo que mal de muchos es consuelo de tontos, parece que a nosotros después de todo no nos va tan mal.
Reconozco que las cosas están peor de como yo creía que estaríamos a raíz, eso sí, de los datos que teníamos sobre la mesa hace un año. Pero tenemos algunas ventajas y también algunas desventajas. Entre las primeras, el turismo que supone más del 10% de nuestro PIB y es un colchón importante. También, lo saneadas que están nuestras finanzas públicas. Es verdad que nos hemos comido el sujperávit presupuestario que teníamos pero es que en Francia, por ejemplo, el déficit público está a punto de superar el 3%.
Como se me ha tachado a veces de ingenuo o de optimista, recuerdo ahora cuando Alemania publicó sus datos del primer trimestre y anunció un crecimiento intertrimestral del 1,3%. Lo que tuve que oir sobre cómo los alemanes, de la mano de Merkel, se habían puesto manos a la obra y había tomado medidas, mientras aquí el indolente Zapatero y sus inútiles secuaces seguían pensando en las Batuecas, etc. etc. Me muero de ganas por verles de nuevo y que me expliquen por qué Alemania creció un... -0,5% en el segundo trimestre, mientras que España crecía un mísero 0,1%.
Cada vez los gobernantes locales tienen menos margen de maniobra. Atravesamos una crisis global y lo máximo que podemos pedirles es que no metan la pata.