Pienso, de verdad, que no lo está haciendo mal el conseller de Economía Antoni Castells. Desde luego, a mí no me gustaría tener que lidiar con los toros que torea él: unos presupuestos a los que se les caen día a día los ingresos, el embrollo de la financiación autonómica...
Tengo muchos amigos muy críticos con él, que le achacan sobretodo una cierta dificultad para las relaciones públicas. Vamos, que no es de los que va haciendo amigos en el día a día. Por ejemplo, me han llegado muchos comentarios acerca de sus no muy buenas relaciones con Montilla. Otros se quejan de que anuncia muchas cosas y después no les pone la gasolina necesaria del dinero, como dicen que ha pasado con el anterior acuerdo para la competitividad.
También conozco bastantes defensores suyos. Me aseguran que es el mejor conseller de Economía que ha habido en este país desde hace bastante tiempo, y eso incluye el equipo de que ha sabido rodearse. He conocido hace poco a Miquel Salazar, el secretario de Política Financiera, y me parece que una persona bastante competente.
Entre las medidas aprobadas en el recientemente actualizado acuerdo para mejorar la competitividad de la economía catalana ha y un esfuerzo para aumentar la dotación en I+D. Se habla de 300 millones de euros. Ayer, en el programa La plaza que pueden escuchar en esta web, Bruno Juanes, de la consultora Galgano, ponía un ejemplo que me pareció brillante: BMW se gasta al año 2.200 millones de euros en I+D; Catalunya, 1.600. Si añadimos los 300 del nuevo acuerdo aún estamos lejos de lo que invierte una sola marca automovilística.