Parece el nombre de una teoría científica y es que lo podría llegar a ser dada la dificultad del proyecto. El recién nombrado presidente de ERC tiene ante sí una especie de colección escogida de trabajos de Hércules. A saber:
- Tiene que gobernar un partido con apenas un 37% de los votos.
- Tiene la mayoría en la ejecutiva, pero no en el Consell Nacional
- Defiende la permanencia en el triparito, pero tiene que demostrar continuamente ante una militancia contraria muy amplia que será un feroz vigilante
- Quiere ser el próximo candidato a la presidencia de la Generalitat, pero tiene enfrente a Carod y Carretero.
Claro que si Puigcercós lo tiene complicado, el tripartito aún más:
- El vicepresidente del govern, Carod Rovira, ha sido un claro perdedor del XXV Congreso de ERC, cuando era el más firme defensor de la continuidad de la alianza con los socialistas.
- El presidente del Parlament, la máxima autoridad institucional, apenas ha acabado el tercero de cuatro en las primarias internas.
- Si ERC ya actuaba con cuatro caras ante los problemas del país -política antisequía, referendum sobre el Estatut...-, como no lo va a hacer ahora que las cuatro corrientes están consolidadas y con buenos resultados intenros cada una de ellas.
Hagan ustedes sus apuestas.