Llevamos toda la semana dándole vueltas en La plaza a la subida de los alimentos. Que si el auge del biodiesel, que si el aumento del nivel de vida en Asia, que si la especulación... No hemos encontrado una única razón y sí bastantes interrogantes. En cualquier caso, lo cierto es que, según Naciones Unidas, o se destinan urgentemente 500 millones de dólares al Programa Mundial de Alimentos o los millones de personas que están alimentadas gracias a esta iniciativa empezarán a morir de hambre.
En ésas estaba cuando he leído en El Periódico un magnífico artículo de Luis de Sebastián, que se prodiga menos de lo deseado, cuya lectura les recomiendo. Léalo clicando aquí.