Tengo que reconocer que soy algo sentimental, pero no me negarán ustedes que la foto de la Chacón, con sus treinta y cinco años si no recuerdo mal, embarazada, dirigiéndose al capitán que mandaba la unidad que le rendía honores ordenando. "Capitán, mande firmes", tiene un simbolismo que a muchos nos pone la piel de gallina.
Al menos a los que hemos vivido tiempos en los que la mujer no podía firmar cheques, ni otras muchas cosas, sin la autorización del marido, tiempos en los que la mujer estaba subordinada por decreto a la voluntad del hombre, del cabeza de familia, en quien recaía toda la autoridad del hogar. Tiempos de machismo dominante, de violencia discreta. También tiempo hoy que en muchos países aún se le niega a la mujer, bajo cientos de subterfugios, los mismos derechos que al hombre, que se la obliga a vestir de una determinada manera, a pensar de una determinada manera.
Por eso, cuando la Chacón ha ordenado al capitán que pusiera firmes a los soldados he pensado que sí, que muchas cosas de las que dudaba han valido la pena, que avanzamos, y generalmente en la buena dirección. Hoy estoy especialmente optimista.