Hace unas dos semanas, les anuncié en este blog que iba a darme de baja en el Colegio de Periodistas, una decisión que he llevado a la práctica. Las razones eran varias, pero la que me empujó definitivamente a hacerlo era la manera, entiendo que incluso ilegal, en que el Colegio nos obligaba a manifestarnos sobre si queríamos o no ser solidarios con Acció Cultural del País Valencià y sufragar con una derrama la multa que les habían impuesto en su lucha porque TV3 pudiera verse en el País Valenciano. El blog lo pueden leer aquí.
Ayer recibí un e-mail del Colegio en el que rectificaban y pedían perdón por su proceder, asegurando que nunca habían tenido la intención de vulnerar la intimidad de los colegiados. Ya no girarían una derrama, obligando al que no quisiera pagar a que lo notificara personalmente al Colegio, sino que daban el número de una cuenta corriente para que el que quisiera hiciese la aportación correspondiente.
Mejor así, pero me faltan algunas explicaciones más. Hoy, sin embargo, voy a reconfortarme un poquito con esta pequeña victoria de la sensatez sobre la mala deriva de algunos colectivos.