Raimundo (Raimon como prefiere llamarse ahora) Pániker se ha convertido en el oráculo de la Televisión de Catalunya (TV3) y Catalunya Ràdio. Un hombre que a su faceta de filósofo ha agregado durante su vida una larga trayectoria al servicio del Opus Dei, desde la delegacion barcelonesa del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, es la referencia que los medios públicos catalanes utilizan para las grandes ocasiones.
Nadie duda de la valía de la obra filosófica del Pániker científico. Pero sí que me parece esperpéntico, mucho, que a los 90 años sus aportaciones, sus reflexiones, sus cavilaciones (cabòries, que diría Montilla) sean la principal aportación que los medios públicos pongan encima de la mesa para invitar a la reflexión de la sociedad catalana.
Albert Closas despidió el programa "La nit al dia" con una larga entrevista al filósofo y espiritualista. No es la primera vez que este espacio televisivo lo somete al foco de las cámaras. Es una lástima que todo el pensamiento moderno que transmiten los medios públicos se reduzca a sus juicios morales. Pero es entendible que prefieran emplear a un pensador "espiritualista", aunque sus intervenciones sean un reguero languideciente de teorías y aseveraciones tópicas. Entendible porque si, por ejemplo, su oráculo fuera un historiador honesto cabría la posibilidad de que desmontase tanta mentira como se edifica desde esos medios sobre el imaginario identitario.
Es lógico que el programa tenga que acabar. Cuando allí han hablado el millar de personajes de la Catalunya que manda, volver a hablar con los mismos y pasearlos por los estudios acaba degerando en patetismo localista. Y, claro, aunque la audiencia no siempre es sabia en esta ocasión ha preferido sabiamente cambiar de cadena.
Confieso que soy incapaz de conectar esta cadena sin sentir un profundo apriorismo negativo que cada vez va a más.