La mayoría de los españoles esperan. Esperan mientras charlan con sus compañeros de trabajo en la oficina o sentados en el salón de su casa. Desde su sillón, ven los telediarios nacionales. Los más significativos, los de Antena 3, que se deshacen de placer haciendo reportajes en el mercado, denunciando la subida de los precios, o entrevistando a un camarero del litoral que afirma: "se nota mucho la crisis, la gente viene mucho menos". Ese tipo de informaciones siempre gusta al espectador, más todavía cuando se siente reflejado en el consumidor ausente. "Anda, es verdad, yo iba a comprarme un bolso (llámese móvil, zapatos, colonia, vacaciones en cuba, entradas para el cine, yate, o merluza del Cantábrico) pero con la crisis y los precios me he cortado un pelín". Es como un Gran Hermano de la Macroeconomía.
A todo esto, el Gobierno de Zapatero se mantiene inactivo como el mosquito en la resina de Jurassic Park. O eso es lo que aparenta. ¿Por qué? La oposición ha formado su propio invento esquizofrénico de crear un mini Estado en el PP, y juegan a ser Gobierno y Oposición a la vez. De momento, es mucho más divertido que pelearse en el Congreso. Por ello, el PSOE avanza impune en su gestión silenciosa mientras está a punto de quemar sus 100 días de gracia.
La cuestión que yo plantearía a ZP si fuera Rajoy sería: ¿Cuándo tiene usted pensado ejecutar las disposiciones de los 400 euros para los ciudadanos? No era esa una medida para reinyectar dinero en el mercado y superar la "posible desaceleración (bostezo semántico)"? ¿No era ahora y hace unos meses que los bolsillos estaban necesitados? "Es que viene a plazos", se disculpan desde el Ministerio. Bueno, pues dónde está el primero. Porque si no, si no se reparte el dinero ahora, que tenía su justificación, quedará bien enmarcado que la intención del Gobierno (Sebastián o Solbes, quién sabrá ya) era puramente electoralista. Ese dinero tenía que servir para evitar las paradas en el consumo que se están produciendo ahora y que Antena 3 denuncia con tanto color.
Por lo que se ve, no hacen ni falta los 400 euros para que la inflación (otro bostezo semántico) siga disparándose. La merluza del Cantábrico está por las nubes, a 70 euros el kilo. "Qué barbaridad. Yo, lo siento, pero la compro congelada. Se nota muy poquito que no es del día y sale mucho mejor para el bolsillo. Uy sí. Y hoy vienen mis hijos a cenar. En casa somos cuatro, bueno, mi marido, que es taxista, está trabajando. Él si que nota la crisis, el otro día..."