Estoy incontrolablemente indignado con los resultados del Fútbol Club Barcelona en las últimas semanas ligueras y coperas. Sus ejercicios han sido deplorables y más valdría que echaran del equipo a unos cuántos. Lo de Ronaldinho es indignante. En realidad no tiene ninguna lesión. Lo que ocurre es que el club esconde algo, algo que no quieren que se sepa. ¿Qué será? Si siguen así me doy de baja como socio. Y yo digo lo que piensa la gente, que no soy el único.
Pero el Barça lo está notando, sin duda. Qué se lo digan al Villarreal, que consiguió vencer a los azulgrana el día de las elecciones legislativas. Ha, el barça perdió dos de los tres escaños que esperaba y los ganaron los Valencianos. Del 3-0 que se auguraba quedaron 1-2. Sin duda ayuda la subida del PP en Valencia y Madrid, porque el Real consiguió mantener la distancia con el Barcelona y miren el Valencia donde está.
Esto es una verguenza porque, además, los árbitros, desde que el Constitucional aceptara a trámite lo del Estatut, al Barça le han ido mal las cosas rotundamente. Y yo no quiero ser subjetivo, eh, que los culés lo hemos hecho mal, pero al césar lo que es del césar. Se tienen merecido lo de Raúl y la selección, si no, a ver cómo explican la subida de los socialistas en Catalunya.
Espero que Alonso no sea el próximo portavoz de los socialistas ni Bono el presidente del Congreso, porque si es así ya me dirás como afrontamos el partido contra el Betis. Nos queda la esperanza de que Sarkozy rompa el eje franco-alemán para pasar así la eliminatoria contra el Schalke 04. Y bueno, lo de Roni, es una desgracia. Esperemos que Lula deje entrar y salir españoles de Brasil o, al menos, que hable con nuestro ariete para darle ánimos, que buena falta le hace.
Esto del fútbol es una vergüenza, en el próximo partido votaré en blanco. Que sepan que los españoles no estamos ciegos. Otra cañita, por favor, y algo de picar, que la democracia me tiene loquito.