Nadie esperabamos que las bolsas estuvieran a punto de tirar la toalla, nadie pensabamos que el sistema capitalista anglosajon fuera tan frágil, nadie pensabamos que las enseñanzas de las escuelas de negocios nos llevaran a esta situación.
Quizá es una introducción de lo que se dirá a caballo pasado cuando la historia analice esta semana, en todo caso estamos en ella como quien dice y con los datos en caliente toca explicarnos lo que pasa y lo que puede pasar.
El diagnóstico de lo que pasa es más allá del análisis de los mecanismos que han fallado o sencillamente no existían , es de una parte del fracaso de un proceso de globalización financiera sin reglas iguales para todos, es decir , estamos aprendiendo que la regulación de la banca española y de una parte de la banca europea (francesa, alemana, italiana) es distinta a la de la banca anglosajona (americana e inglesa) que por tanto unos los anglosajones han actuado exportando sus malos usos al resto del sistema financiero al no existir regulación y abusando de una posición de poder , al menos sobre el papel, que otros bancos si tenian unas cautelas que les ha permitido gestionar mejor sus intereses.
Una primera conclusión es la necesidad de actuaciones pactadas y conjuntas, pero, que no van a servir si no se avanza con regulaciones y controles si no idénticos muy parecidos.
Segundo , las consecuencias de la situación de crash financiero deben ser adjudicadas a quien corresponde, y aquí falta información y búsqueda de responsables, no vaya a ser que los negocios mal gestuionados acaben con una nueva gestión pública y poco más y que siga el modelo americano se salarios a altos directivos sin ningún tipo de control o nuevas reglas del juego, ahí va a estar una de las claves para superar en el medio plazo la situación planteada por un sector que debe aprender a ser humide de nuevo.